Sábado 25 de abril de 2026
Las motos con el escape adulterado podrían ser compactadas. Un proyecto de ley busca pasar de multas a sanciones más drásticas.
La tranquilidad de los barrios bonaerenses podría dar un giro drástico si prospera un nuevo proyecto de ley en la Legislatura provincial. La iniciativa busca terminar con una de las quejas más frecuentes de los vecinos: las motos con escapes adulterados que realizan "cortes", esos estallidos sonoros que suelen escucharse especialmente durante la madrugada.
El proyecto, impulsado por el diputado provincial Manuel Passaglia (bloque Hechos), propone un cambio de paradigma en la sanción de estas conductas. Ya no se trataría solo de una multa económica, sino de la incautación y compactación inmediata de los vehículos e instrumentos infractores.
Tolerancia cero a la cadena de comercialización
A diferencia de normativas anteriores, este texto no solo apunta al conductor. El proyecto busca prohibir en todo el territorio de la provincia de Buenos Aires:
*La fabricación y distribución de escapes no homologados.
*La venta e instalación de dispositivos que incrementen el nivel sonoro de autos y motos.
*La circulación de cualquier vehículo que no respete las normas de emisión de ruido.
"Se propone un enfoque preventivo y sancionatorio que abarque desde quien fabrica el escape hasta quien lo utiliza para alterar la convivencia urbana", detalla el comunicado oficial.
¿Cuándo podrían compactar una moto?
El proyecto otorga facultades a los jueces administrativos para decidir la destrucción del vehículo basándose en criterios específicos de gravedad. Los puntos que agravarían la situación del infractor son:
Nivel de ruido generado: Cuanto mayor sea el decibelaje, mayor la sanción.
Ubicación de la falta: Se aplicarán penas más severas si la infracción ocurre cerca de hospitales, escuelas o zonas densamente pobladas.
Intencionalidad: Se evaluará si el vehículo fue modificado exclusivamente para producir el estallido.
El fin de las "caravanas ruidosas"
La problemática de las caravanas de motos de baja cilindrada ha crecido exponencialmente en los últimos años, convirtiéndose en un dolor de cabeza para la seguridad vial y el descanso público. El proyecto de Passaglia busca dotar a los municipios de una herramienta legal contundente para desarticular estas prácticas que, según el legislador, transforman el descanso de los vecinos en algo "imposible".
De aprobarse, los escapes secuestrados serían destruidos de forma inmediata, mientras que la compactación del vehículo quedaría como la sanción máxima para los infractores recurrentes o más ruidosos.